Querer es tomar posesión de alguien o de algo, sería como buscar en los demás eso que llena tus expectativas personales de afecto y compañía.
Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, sería como adueñarnos que no nos pertenece solo por el hecho de que pensamos que nos complementa, de esta manera nos reconocemos carentes.
Dicen que los refranes recogen la sabiduría popular, “Dios los crea y ellos se juntan”, es la forma popular de decir que los integrante de una pareja se complementan, la personalidad de uno de los miembros de la pareja, sus actitudes y comportamientos pueden ofrecen o brindar al cónyuge, y a la relación, lo que el otro “carece”.
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza Divina, tendremos acceso a ella siempre y cuando estemos conectados conscientemente, eliminando algunas interferencias:
La soledad de estos años tiende sus manos a las mías, la contemplo y me sugiere que revise mis adentros...
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Conectado con la alegría
Vivir entusiasmados es estar en comunión con Dios, de hecho ese es el significado de esta palabra según su etimología. Estar con Dios dentro de sí es una experiencia que vivimos solo cuando... -
Cinco alimentos que embellecen
La belleza no solo depende de los productos cosméticos que usamos, sino también de los alimentos que consumimos. Una dieta equilibrada y variada puede aportarnos nutrientes esenciales para cuidar... -
¿Cómo controlar la ira?
La ira es una emoción normal y adaptativa que nos ayuda a defendernos de las amenazas y a expresar nuestro desacuerdo o malestar. Sin embargo, cuando la ira se vuelve frecuente, intensa o... -
Las 4 Leyes de la Espiritualidad
En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad,... -
El Portero del prostíbulo (Reflexión)
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?