Por más versados que seamos en salir de conflictos de manera armónica, nunca dejamos de estudiar pues en el momento menos pensado, nos pasan la prueba y si no estamos atentos, caeremos en las arenas de nuestras emociones, un lugar particularmente complicado de manejar, creo que de esto ya sabes algo. Estas pruebas se ven más claramente en nuestras relaciones cotidianas y en la manera en cómo nos conectamos y comunicamos con otros y más importante aún, con nosotros mismos. Una de las pruebas más comunes es darnos cuenta de lo que tenemos en nuestro corazón, para saberlo, debemos observar la manera cómo nos expresamos y recibimos la información de nuestros semejantes y del entorno en general.
La marihuana (cannabis) ha sido usada por el hombre desde hace más de 4000 años, desde las primeras fases de la medicina y la farmacología, cuando los seres humanos comenzaron a usar plantas por sus efectos en el cuerpo. La primera mención de la marihuana de forma medicinal se registra en ¨La Gran Enciclopedia Herbal del Emperador Shennong", uno de los primeros textos de la medicina herbal que data del 2700 a.C.
La primera vez que escuché hablar del Taichi, fue hace muchos años en un congreso de Análisis transaccional en Barquisimeto, recuerdo estaba en una de ponencia donde se hablaba sobre el trabajo de bloqueos emocionales mediante movimientos corporales, cuando una persona del público preguntó sobre actividades que podría ayudar en este sentido, la respuesta del ponente fue Tai Chi, jamás lo había escuchado pero en mi memoria quedó guardado el nombre que aunque extraño para mi, era sencillo de recordar.
Todos los eventos “buenos y no tan buenos”, alegres, tristes de rabia, en fin, cualquier cosa que nos haya ocurrido, ya pasó y mantenernos pegados a las emociones que se generaron en dichos eventos, le resta fuerza a la presencia de Dios en nuestras vidas.
Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No se trata de que saber sea malo, sino que el ansia por tener el conocimiento, al igual que en otras áreas de la cotidianidad humana, ocasiona el estrés necesario para culminar con alguna dolencia que tarde o temprano nos afectará en el cuerpo físico.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Luz
Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para... -
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo... -
Mi cuerpo: Un Mandala (I)
¿Imaginas ver a tu cuerpo como un Mandala? La palabra MANDALA es de origen sánscrito y podemos definirla como “CIRCULO MAGICO”. -
Inspiración, Acción y Transformación
Muchas veces nos sentimos inspirados en la vida. Ya sea por un taller o charla que vivenciamos, por un mensaje, por una frase etc, sin embargo esa inspiración dura poco ya que no hacemos ningún... -
Se divorciaron hace 50 años pero se volverán a casar
Harold Holland, de 83 años, y Lillian Barnes, de 78, se divorciaron hace 50 años. Sin embargo, ahora decidieron casarse nuevamente, informa Lexington Herald-Leader.