En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad, tampoco llegan antes para los precavidos o luego para curar las heridas… simplemente llegan en el momento justo.
- Detalles
En la India se enseñan estas cuatro leyes de la espiritualidad, seguramente en algún momento habrás escuchado de ellas, pero el asunto es que nunca llegan a tu vida por casualidad. Una vez alguien me dijo que son bastante lógicas y que no merecen ser reflexionadas o que no añaden nada nuevo al conocimiento, porque se suponen en el sentido común, a lo que respondí: “Así como las bases que soportan los edificios se suponen y ya no se toman en cuenta una vez se pinta la fachada, las cosas más simples, suelen ser las más importantes, aún cuando ya dejen de observarse”.
- Detalles
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Jóvenes obesos duplican riesgo de morir antes de cumplir 55 años
La obesidad es un problema de salud pública que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente a los jóvenes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se define... -
Aprende a dar unos buenos besos con el Kamasutra
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos... -
Dolor, Aceptación y Amor
La mayoria de nosotros utilizamos el dolor como una excusa para hacernos victimas o victimarios ante una determinada situación que nos afecta. Perdidas soblimes e inesperadas como: -
Mandalas
De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar y el espacio exterior, para aumentar nuestra armonía, también los Mándalas proponen... -
Lo mejor para usted
Juan salió de su casa dispuesto comerse una rica ensalada que había degustado el mes pasado en el Restaurant Lo Mejor para Usted. Al llegar fue recibido por un amable mesonero. Juan no...