En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Luz
Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para... -
El Día de tu Cumpleaños por Feng Shui
Nuestro Cumpleaños es un día especial, para nosotros y familiares es el Día mas Importante del año este día es cuando comienzas un nuevo ciclo de vida, por tanto es cuando comienza tu año en manera... -
Rutina de ejercicios de yoga para adultos mayores en casa
Esta práctica además de ayudarte a fortalecer el espíritu, puede reducir la presión alta, mejorar la circulación, combatir los dolores crónicos y liberar el estrés. -
Cinco alimentos que embellecen
La belleza no solo depende de los productos cosméticos que usamos, sino también de los alimentos que consumimos. Una dieta equilibrada y variada puede aportarnos nutrientes esenciales para cuidar... -
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo...