No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
4 Leyes de la espiritualidad - 1 La persona que llega es la correcta
En la India se enseñan estas cuatro leyes de la espiritualidad, seguramente en algún momento habrás escuchado de ellas, pero el asunto es que nunca llegan a tu vida por casualidad. Una vez alguien... -
Descifrando el significado emocional de la chikungunya
Cada vez hay más evidencias de la estrecha relación entre las enfermedades y la existencia de conflictos emocionales no resueltos. Hoy en día es posible, superar dolencias físicas y emocionales... -
Consejos para cuidar tu mascota en Navidad
La Navidad es una época de celebración y alegría, pero también puede ser un tiempo estresante para nuestras mascotas. Los cambios en la rutina, las decoraciones y, especialmente, los ruidos fuertes... -
Mineralogía: Granate
Los persas utilizaban el granate contra los rayos y la fiebre. Como amuleto era muy apreciado para ellos, lo llamaban “León granate”, ya que consideraban que esta gema era la sangre petrificada de... -
Amar o querer
Querer es tomar posesión de alguien o de algo, sería como buscar en los demás eso que llena tus expectativas personales de afecto y compañía. Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, sería...