Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿La cura para el estrés?
El estrés es una reacción del organismo ante situaciones que percibe como amenazantes o desafiantes, y que implica cambios fisiológicos, psicológicos y conductuales. El estrés puede tener efectos... -
Beneficios de los besos para la salud
Ah, el beso. Puede ser tantas cosas: dulce, amoroso, extraño, intenso, trasportador, decepcionante, aburrido, sublime, que te cambia la vida. En el lado delicioso y apasionado del... -
Aproximación a la Cábala
La Sabiduría de la Cábala: El estudio de la Cábala está envuelta en varias dificultades. Dicha ciencia se concentra en la dimensión espiritual y abstracta, para tratar sobre temas... -
Levantarse tarde los fines de semana ayuda a adelgazar
¿Te gusta dormir hasta tarde los fines de semana? Si es así, estás de enhorabuena, porque además de disfrutar de un merecido descanso, podrías estar favoreciendo tu pérdida de peso. Así lo sugiere... -
Respirando a Mamá (Meditación)
Hoy nos imaginamos en el vientre de mama, y la respiramos a través de nuestra conexión con el cordón umbilical, y sentimos su latir con nuestro latir del corazón.