El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Dormir adecuadamente es imprescindible para mantener el bienestar integral del cuerpo
Dormir es una actividad vital que ocupa aproximadamente un tercio de nuestra vida. Durante el sueño, nuestro cuerpo y nuestra mente se recuperan, se reorganizan y se preparan para afrontar un nuevo... -
Gente Feliz, Gente Productiva...
Cuando una persona está haciendo lo que le gusta hacer, siente gozo, satisfacción, su creatividad aumenta y es capaz de aportar resultados y soluciones inesperadas. -
Ateísmo, amor y justicia en el pensamiento de Emmanuel Levinas.
En este libro el autor examina dos obras fundamentales de Emmanuel Levinas, Totalidad e Infinito y De otro modo que ser, o más allá de la esencia. En él se intenta pensar, junto al filósofo judío,... -
Uso de los símbolos REIKI
Los símbolos reiki son representaciones gráficas que se usan para canalizar, enfocar y potenciar la energía reiki. El reiki es una técnica de sanación y armonización basada en la imposición de manos... -
Lo que quiero y lo que hago II
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e...