La mente humana parece un lugar sin salida para muchos de nosotros. Vivimos atrapados en el mundo de la ilusión de nuestros pensamientos, y la más grande es creer que podemos controlarlos. Como cuando alguien tiene un vicio y al ser emplazado al respecto dice que lo tiene bajo control, el cigarrillo, el alcohol, las drogas, las excusas, la procrastinación, entre otros. Todos hábitos que lesionan nuestro presente, afectando irremediablemente nuestro futuro.
Pero más allá de los hábitos y de sus consecuencias, los egos, a través del pensamiento, presentan retos magníficos que nos llevan a fortalecer nuestro carácter y convertirnos en seres extraordinarios. Un hábito común es adentramos en múltiples ideas que pueden confundirnos en el camino si no estamos atentos, en cuyo caso, terminamos en un laberinto que parecieran no tener fin, uno que merma nuestra fuerza voluntad y nos sumerge en los peligrosos ríos de emocionalidad que nublan nuestra visión impidiéndonos ver las salidas que aparecen de cuando en cuando, solo porque estamos dando vueltas en círculos.
No es posible controlar los pensamientos, pero si podemos darle más fuerza a unos que a otros.
Sacar el mayor provecho de los pensamientos, requiere de mucha atención, no de control. Para encontrar salidas y avanzar es importante que observemos detalladamente lo que hablamos, lo que hacemos, como respondemos a los demás. Nuestras acciones hablan mucho más que nuestras propias palabras y es allí donde encontramos las claves para salir de un mar revuelto en pensamientos que nos absorben, haciéndonos perder tiempo y energías. Date cuenta que:

Siempre es más sencillo resolver el laberinto si lo vemos desde arriba.
Eleva tu consciencia.
El trabajo de observación personal es uno de cada instante, todo el día y todos los días. Requiere y nos exige mucha energía y es confuso al principio, la idea es convertirlo en hábito.
Los pensamientos no son el enemigo, es la dispersión lo que hace que no logremos lo que anhelamos.
Por el contrario, el enfoque nos proporciona efectividad y logro.
Al enfocarnos en nosotros mismos y en lo que deseamos, podemos tener mayor claridad de pensamiento y las ideas para solucionar nuestras situaciones afloran con mayor facilidad y abundancia.
Los laberintos son complicados, solo si se está dentro de ellos, cuando los vemos desde arriba, podemos encontrar la salida con algunos pocos ensayos. Obsérvate permanentemente y así podrás mirar el laberinto de tus pensamientos desde una perspectiva más elevada.
Todo lo mejor para ti.-




