— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Dormir menos perjudica la función de los vasos sanguíneos
El sueño es una actividad vital para el organismo, que influye en la salud física y mental. Sin embargo, muchas personas no duermen las horas suficientes o tienen una mala calidad del sueño,... -
Laberintos
La mente humana parece un lugar sin salida para muchos de nosotros. Vivimos atrapados en el mundo de la ilusión de nuestros pensamientos, y la más grande es creer que podemos controlarlos. Como... -
El Muro (Reflexión)
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se... -
Mineralogía: Piedra de Luna
Es una piedra intimamente conectada con la luna, por ello se usa durante las diferentes fases lunares así, la tradición, nos indica que protege más durante la fase de luna creciente y menos durante... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.