En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Un libro que permite descubrir lo invisible…
Materán es licenciada en biología y doctora en ciencias, mención ecología, pero desde 1983 inicia una búsqueda de crecimiento interno y bienestar que le conduce por nuevos caminos. Desde hace trece... -
Mandalas
De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar y el espacio exterior, para aumentar nuestra armonía, también los Mándalas proponen... -
Una copa de vino para no sufrir derrame
El vino es una de las bebidas alcohólicas más antiguas y populares del mundo, y también una de las más estudiadas por sus posibles efectos sobre la salud. En particular, el vino tinto ha sido... -
Tu imaginación sí cambia el mundo
Un reciente estudio del Instituto Karolinska en Suecia demostró que nuestra imaginación afecta cómo experimentamos el mundo. Lo que imaginamos, escuchamos o vemos en nuestra cabeza puede... -
Ejercer
Por más versados que seamos en salir de conflictos de manera armónica, nunca dejamos de estudiar pues en el momento menos pensado, nos pasan la prueba y si no estamos atentos, caeremos en las arenas...