En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
12 hábitos de las parejas felices
Las parejas felices no son perfectas, pero saben cómo mantener una relación sana y satisfactoria. ¿Qué hacen diferente de las parejas infelices? Aquí te presentamos 12 hábitos que las parejas... -
Desventajas de tomar píldoras anticonceptivas
Las píldoras anticonceptivas son un método de control de la natalidad que consiste en tomar un comprimido diario que contiene hormonas que impiden la ovulación y dificultan el paso de los... -
Laberintos
La mente humana parece un lugar sin salida para muchos de nosotros. Vivimos atrapados en el mundo de la ilusión de nuestros pensamientos, y la más grande es creer que podemos controlarlos. Como... -
Mascotas que ayudan a prevenir los males del corazón
Las mascotas no solo nos brindan compañía y alegría, sino que también pueden tener un impacto significativo en nuestra salud cardiovascular. Diversos estudios han demostrado que tener una mascota,... -
Ideas románticas para enamorar aún más a tu pareja
El amor es un sentimiento que se debe cuidar y alimentar todos los días, especialmente cuando se comparte la vida con otra persona. Para mantener la llama del romance encendida, no basta con decir...