Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Orgasmo mejor para cerebro que Sudoku
    Un estudio publicado en la revista PLOS One en 2013, realizado por los investigadores Barry Komisaruk y Nan Wise de la Universidad Rutgers de Nueva Jersey, encontró que el orgasmo activa el...
  • Otra razón para consentir a tu gato: La Ronroterapia
    El ronroneo de los gatos es un sonido que muchos dueños de mascotas encuentran reconfortante y relajante. Sin embargo, este sonido va más allá de ser simplemente agradable; tiene beneficios...
  • Sanando desde la conciencia
    Somos seres holísticos conformado por cuerpo, mente, emociones y espíritu. Necesitamos tener una actitud mental positiva hacia nosotros mismos y hacia los demás, esto nos permite tener las emociones...
  • 9 extraños efectos secundarios del amor
    ¿Alguna vez has estado locamente enamorado? ¿O ciegamente enamorado? ¿O directamente enfermo de amor? Pues es hora de que sepas que estas expresiones tienen una base científica.  Los...
  • Cielomoto, un
    ¿Alguna vez has escuchado un estruendo que parece venir del cielo, pero no hay nubes ni tormentas a la vista? ¿Te has preguntado qué puede causar ese ruido tan fuerte y misterioso? Si es así, quizás...
Publicidad