La disciplina es una habilidad que se aprende y se desarrolla a lo largo de la vida. Es la capacidad de seguir unas normas, cumplir unos objetivos y controlar los impulsos. La disciplina nos ayuda a ser responsables, perseverantes y respetuosos con nosotros mismos y con los demás.
Los cumplidos y elogios superan al chocolate, a las compras e incluso al sexo cuando se trata de cautivar el corazón de una mujer y mejorar su estado de ánimo.
1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los ajetreos diarios, los niños y las tareas del hogar devolverán la alegría a tu pareja. Tendrás la ocasión de pasar más tiempo con tu enamorado y estarás a su entera disposición; un momento perfecto para abriros y comunicaros.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Levantarse tarde los fines de semana ayuda a adelgazar
¿Te gusta dormir hasta tarde los fines de semana? Si es así, estás de enhorabuena, porque además de disfrutar de un merecido descanso, podrías estar favoreciendo tu pérdida de peso. Así lo sugiere... -
¿Qué es el Karma?
La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del... -
El misterio de las rocas viajeras del Valle de la Muerte
En el corazón del desierto del Mojave, en California, se encuentra el Valle de la Muerte, un lugar conocido por sus extremas condiciones climáticas y paisajes desolados. Sin embargo, uno de los... -
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
Zona de Confort
De niños escuchamos, tal vez de nuestros padres, que en la vida había que trabajar duro y no "perder" tiempo soñando; y si bien es cierto que, no podemos culparlos por enseñarnos esto porque...