Sentirse culpable de algo tiene serias consecuencias sobre nuestras vidas, opacan nuestra visión del mundo, nos hace llevar pesadas cargas que complican nuestro andar y nos colocan en una de las posiciones más cómodas para las personas, la de víctima. Cuando estamos siendo víctimas no tenemos la oportunidad de mirarnos con amor y permanecemos viviendo en la autocompasión.
Condensar estos siete principios básicos para aprender a guiar nuestras vidas con sabiduría, apartando el sufrimiento.
El viaje hacia el campo la consciencia implica enfrentarnos con un camino totalmente desconcertante, misterioso y complicado, básicamente porque no recordamos como es. Nuestros temores nos acompañan permanentemente durante este viaje hacia lo “desconocido” y aunque tendemos a pensar que sería maravilloso poder lograr lo que queramos, la verdad es que la sola idea, nos asusta.
La mayoria de nosotros utilizamos el dolor como una excusa para hacernos victimas o victimarios ante una determinada situación que nos afecta. Perdidas soblimes e inesperadas como:
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