“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”. Miguel de Cervantes.
Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.
Hola mi gente FITNESS, como siempre me veo en el propósito de vida transmitir ciertos conocimientos adquiridos durante mi preparación al cuerpo IDEAL, hoy es importante decirl que puedes estar un tiempo entrenando sin suplementos y es muy poco probable que tengas cambios tangibles de forma rápida, a diferencia cuando entrenas e inmediatamente tienes la INGESTA de la anhelada MERENGADA DE PROTEINAS.
El momento presente este instante, es perfecto. Quien se queja lo hace porque se va a otro tiempo, pasado o futuro. El tiempo nos hace lo que somos, un conjunto de creencias y experiencias acumuladas a través de él. Nos hace mortales, nos mata con cada segundo que pasa y con cada grano de arena que cae.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¡No hay que matar al ego!
Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata. -
Rebelión o Revolución
Las revoluciones han fracasado, porque se trata de muchedumbres luchando contra gobiernos, que una vez que toman el poder les hacen a la humanidad las mismas maldades que sus predecesores. Las... -
Una copa de vino para no sufrir derrame
El vino es una de las bebidas alcohólicas más antiguas y populares del mundo, y también una de las más estudiadas por sus posibles efectos sobre la salud. En particular, el vino tinto ha sido... -
La ansiedad y la depresión, dos enfermedades mortales
La ansiedad y la depresión son dos trastornos mentales que afectan a millones de personas en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es la principal causa de discapacidad y... -
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo...