Se percatara de que saber conjugar correctamente los elementos constituye el ABC del Feng Shui. Para poder adoptar la medida oportuna ante diferentes configuraciones del espacio vital, deberá saber emplearlos como un cocinero utiliza sus especias.
Cada uno de nosotros está conectado con lo Divino. El Ser Superior que está dentro de nosotros trasciende por mucho la comprensión de nuestras mentes conscientes. Este es el poder al que han accedido todos los grandes genios y maestros. También es el espacio de la magia y los milagros en nuestras vidas. Aquí están los pasos para hacer contacto:
Formula tus objetivos claramente: El feng shui funciona en base a objetivos. Atraer la prosperidad no es un objetivo. Aumentar el número de clientes, lograr un ascenso en el trabajo, cambiar el automóvil por uno más grande o más moderno, esos sí se parecen más a un objetivo. Cada uno de ellos requiere del uso de diferentes fórmulas: tener claro el objetivo es crucial para seleccionar correctamente la fórmula que aplicaremos.
Tu niña o tu niño interior existe, es tu alegría, tu capacidad de desenfadarte, tus ganas de soñar, tu ilusión, las cosas que valen la pena, el amar por el placer de amar, el compartir por diversión sin esperar nada a cambio, aquello que realizas con todo tu ser, la expresión de tu creatividad y de tu belleza.
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