Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No se trata de que saber sea malo, sino que el ansia por tener el conocimiento, al igual que en otras áreas de la cotidianidad humana, ocasiona el estrés necesario para culminar con alguna dolencia que tarde o temprano nos afectará en el cuerpo físico.
Para comenzar la presente reflexión es preciso resaltar que las organizaciones son sistemas, conformados a su vez por sub sistemas que interactúan entre sí.
Me permito hacer algunas reflexiones sobre el amor de parejas (eros), por supuesto sin ser un erudito en la materia y respetando y disculpandome antes quienes si.
Le podemos llamar coincidencias, Podemos llamarle circunstancias, O podemos creer en una fuerza, en una fe...
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Descubre el Feng Shui para tu equilibrio emocional
El Feng Shui es una filosofía milenaria que se originó en China y que busca armonizar los espacios que habitamos con la energía vital que fluye en ellos. Su nombre significa "viento y agua", dos... -
¿Cómo crear y diseñar un mandala?
Al crear un Mandala, el principal reto es dejar fluir todo tu ser, que la imaginación se apodere de los colores y de las formas, y deja fluir la energía, la creatividad. -
Redescubrimiento de una Tumba Faraónica de 2.700 Años en Egipto por Expertos Españoles
En un hallazgo arqueológico de gran relevancia, un equipo de expertos españoles ha redescubierto una tumba faraónica de aproximadamente 2.700 años de antigüedad en la ciudad arqueológica de Luxor,... -
Fases lunares
La Luna, nuestro satélite natural, pasa por un ciclo de fases que se repite aproximadamente cada 29.5 días. Este ciclo, conocido como lunación, es el resultado de la posición relativa de la Luna, la... -
Viaje interior
El viaje hacia el campo la consciencia implica enfrentarnos con un camino totalmente desconcertante, misterioso y complicado, básicamente porque no recordamos como es. Nuestros temores nos acompañan...