Toda la historia de la humanidad es un largo e injustificado crimen en contra del individuo para satisfacer los intereses de los que ostentan el poder, los eruditos y ricos que también lo ostentan. No quieren que alguien este centrado en sí mismo, porque a las personas centradas y enfocadas no se les puede humillar, explotar, ni se les puede obligar a desarrollar la culpa, y esa culpa es lo que ha impedido el crecimiento de la humanidad.
Hacer cosas, consideradas como una locura por nuestro sistema de creencias, requiere un nivel de valentía poco común en nuestro comportamiento habitual. Para salir de nuestra área de confort no se necesita de condiciones particulares, solo de la valentía de mirar eso que nos mantiene atados a una vida que en algunos aspectos nos lesiona, casi siempre sin que nos demos cuenta.
Para comenzar la presente reflexión es preciso resaltar que las organizaciones son sistemas, conformados a su vez por sub sistemas que interactúan entre sí.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección... -
Se divorciaron hace 50 años pero se volverán a casar
Harold Holland, de 83 años, y Lillian Barnes, de 78, se divorciaron hace 50 años. Sin embargo, ahora decidieron casarse nuevamente, informa Lexington Herald-Leader. -
Jóvenes obesos duplican riesgo de morir antes de cumplir 55 años
La obesidad es un problema de salud pública que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente a los jóvenes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se define... -
Equilibrio entre emoción y razón
Nuestra incapacidad para vivir en la incertidumbre, para aceptar las cosas tal y como ocurren, nos hace imaginar un mundo que funciona siguiendo las reglas de nuestro raciocinio, lo cual nos... -
Respirando a Mamá (Meditación)
Hoy nos imaginamos en el vientre de mama, y la respiramos a través de nuestra conexión con el cordón umbilical, y sentimos su latir con nuestro latir del corazón.