Nuestra incapacidad para vivir en la incertidumbre, para aceptar las cosas tal y como ocurren, nos hace imaginar un mundo que funciona siguiendo las reglas de nuestro raciocinio, lo cual nos proporciona grandes dosis de seguridad pero limita nuestra libertad, pues las oportunidades que nos ofrece el universo son siempre ilimitadamente superiores a las que imagina nuestra mente.
Quisiera comenzar este artículo, con la gran pregunta: ¿Qué es la prosperidad para ti? Por un instante, hazte esta pregunta, pero no solamente desde tu mente, sino sintiéndola en tu cuerpo. Escribe tu respuesta y respírala un poco, ¿Qué te produce esta palabra? La sientes bien en tu cuerpo, o por el contrario ¿Te causa taquicardia?
La mayoria de nosotros utilizamos el dolor como una excusa para hacernos victimas o victimarios ante una determinada situación que nos afecta. Perdidas soblimes e inesperadas como:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La historia de la Virgen de Guadalupe
La Virgen de Guadalupe es una de las manifestaciones más queridas y veneradas de la Madre de Dios en México y en todo el continente americano. Su imagen, que se conserva en la basílica de Guadalupe,... -
Las 4 Leyes de la Espiritualidad
En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad,... -
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo... -
Elevando nuestra frecuencia
Cuando nosotros nos sentimos fuertes, alegres, estamos vibrando en un nivel altode frecuencia, en cambio cuando estamos bravos o tristes, es bajo. De qué depende de que estemos en alta frecuencia o... -
Viéndose a si mismo (Reflexión)
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos...