Todos los eventos “buenos y no tan buenos”, alegres, tristes de rabia, en fin, cualquier cosa que nos haya ocurrido, ya pasó y mantenernos pegados a las emociones que se generaron en dichos eventos, le resta fuerza a la presencia de Dios en nuestras vidas.
De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar y el espacio exterior, para aumentar nuestra armonía, también los Mándalas proponen utilizar un símbolo exterior para actuar sobre lo más profundo de nuestro ser.
En nuestro artículo anterior, recuerdas que en la primera parte de Prosperidad Verdadera te comente que la prosperidad es femenina? Bueno resulta que lo que tiene que ver con la providencia, y el manejo del dinero proviene de la energía que heredas de tu mama, y tus ancestros femeninos. El dinero es energía femenina y lo que tiene que ver con tu profesión, el éxito, las relaciones, vienen de la energía de tu padre.
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