Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No se trata de que saber sea malo, sino que el ansia por tener el conocimiento, al igual que en otras áreas de la cotidianidad humana, ocasiona el estrés necesario para culminar con alguna dolencia que tarde o temprano nos afectará en el cuerpo físico.
La Abrazoterapia, es la oportunidad de regalarle a otra persona lo mejor de nosotros mismos ¿Te acuerdas cuando estabas triste y tu mama te abrazaba, de un amigo, familiar, conocido, etc? Qué sientes en estos momentos cuando lo recuerdas, seguro has realizado una gran inspiración, llenando todo tu cuerpo de esa memoria.
Amar a Dios sobre todas las cosas, nuestro primer mandamiento. Sin embargo amar a Dios implica entonces Amarte a ti mismo, porque ya sabemos que somos una chispa de Él. Pero, no estamos acostumbrados a mirarnos con amor, e incluso hacerlo nos causa mucho dolor.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo... -
Acompáñame a "DEFINIR LOS MÚSCULOS"
Hola mi gente FITNESS de Venezuela y el mundo.... Posiblemente definir músculo sea la tarea más complicada en el gimnasio. Después de la fase de volumen donde aumentamos el tamaño de los músculos... -
¿Cómo conquistar a un Piscis?
Los Piscis son las personas que nacieron entre el 19 de febrero y el 20 de marzo, y se caracterizan por ser soñadores, compasivos, artísticos e ilusorios. Son el signo del agua, por lo que tienen... -
¿Cuántas veces hemos dicho?
Cuántas veces hemos dicho o hemos escuchado decir Dios o La Vida me ha quitado a Hijo (a) ,a mi Esposo (a), a mi Hermano (a), a mis Padres, a mi Amigo (a), a mi ser o seres Queridos, pero... -
La esencia antes que la apariencia
Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.