— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer. 

col ag

 

— Ojalá siempre consiguiéramos ver las cosas buenas que están a nuestro alrededor —contestó el maestro— pero, en verdad, cuando miramos al prójimo estamos sólo buscando defectos. Intentamos descubrir una maldad, porque deseamos que sea peor que nosotros.

Nunca lo perdonamos si nos hiere porque creemos que jamás seríamos perdonados por él. Conseguimos herirlo con palabras duras afirmando que decimos la verdad, cuando apenas estamos intentando ocultarla de nosotros mismos.

Fingimos que somos importantes para que nadie pueda ver nuestra fragilidad. Por eso siempre que estés juzgando a tu hermano ten conciencia de que eres tú quien está en el tribunal. 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Armonía
     Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.
  • Dieta con menos carne y productos lácteos beneficia la memoria, según estudio
    La memoria es una función cognitiva esencial para el aprendizaje, el razonamiento y la toma de decisiones. Sin embargo, la memoria puede deteriorarse con la edad, el estrés, las enfermedades o los...
  • Elevando nuestra frecuencia
    Cuando nosotros nos sentimos fuertes, alegres, estamos vibrando en un nivel altode frecuencia, en cambio cuando estamos bravos o tristes, es bajo. De qué depende de que estemos en alta frecuencia o...
  • París y alrededores
    Es una metrópoli archiconocida, capital de Francia, dividida en 20 distritos (o pequeños municipios), que van en forma de espiral, del centro hacia la periferia. Los primeros números son céntricos y...
  • El Perdón: Ni tú ni yo somos los mismos (Reflexión)
    El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Publicidad