Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio.  Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos. 

col ag

Al lado de la corriente había una joven hermosa que les dijo, "Mirad, Maestros, está todo inundado ¿Me ayudaría usted a travesar la corriente?". 

El joven monje estaba horrorizado ante el hecho de tener que tomarla para travesar el charco, pero el viejo con calma la tomó y la llevó a través la corriente. Cuando llegaron al otro lado de la corriente, él la dejó y los dos monjes continuaron caminando.

El joven no podía dejar de pensar en este incidente y finalmente le dijo al más viejo,

" ¡Maestro! Usted sabe que hemos jurado abstinencia. No nos permiten tocar una joven hermosa así. ¿Cómo podría usted tomar a aquella joven hermosa en sus brazos y dejarle poner sus manos alrededor de su cuello, sus pechos al lado de su pecho, y llevarle a través de la corriente así? ".

Y el anciano le dijo, "¡Hijo mío, usted todavía la lleva encima! ". 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Los Mandalas y los simbolos
    Los Mandalas no son simples dibujos de colores. Todos los elementos que en ellos se integran tienen un significado.
  • 6 lugares en los que llueve todo el año
    ABC y el blog 101 lugares increíbles realizaron un listado con 6 lugares en el planeta, en el que según sus habitantes, llueve casi los 365 días del año, conócelos.
  • Conoce los beneficios del yoga
    El yoga es una disciplina milenaria que nació en la India hace más de 4.000 años y que combina posturas corporales, respiración y meditación. El yoga tiene múltiples beneficios para la salud física,...
  • El Plantador de Dátiles (Reflexión)
    En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
  • La esencia antes que la apariencia
    Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.
Publicidad