El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.

col ag

Entre sus primos, se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro y empeñado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo. Cierto día que el Buda estaba paseando tranquilamente, Devadatta, a su paso, le arrojó una pesada roca desde la cima de una colina, con la intención de acabar con su vida.

 Sin embargo, la roca sólo cayó al lado del Buda y Devadatta no pudo conseguir su objetivo. El Buda se dio cuenta de los sucedido y permaneció impasible, sin perder la sonrisa de los labios. Días después, el Buda se cruzó con su primo y lo saludó afectuosamente.

 

Muy sorprendido, Devadatta preguntó: - ¿No estás enfadado, señor? 

-No, claro que no. sin salir de su asombro, inquirió: 

-¿Por qué? Y el Buda dijo: 

-Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando fue arrojada. 

El Maestro dice: 

Para el que sabe ver, todo es transitorio; para el que sabe amar, todo es perdonable. 

Y se alejó de alli. 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Por no sentir lo que siento
    La soledad de estos años tiende sus manos a las mías, la contemplo y me sugiere que revise mis adentros...
  • Ejercicios contra la fatiga
    Muchas personas intentan vencer la fatiga con varias tazas de cafeína. También hay quienes suelen tomar una larga siesta. Ambas opciones no son recomendables porque tienden a provocar una mala...
  • Nuestro cerebro determina cómo percibimos la realidad
     La realidad es una construcción subjetiva que depende de cómo nuestro cerebro interpreta las señales que recibe del mundo exterior. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestro cerebro lo...
  • Diez ladrones de tu energía
    Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza...
  • Amo de tu respiración
    Si puedes convertirte en el amo de tu respiración, puedes convertirte en el amo de tus emociones...
Publicidad