Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.

col ag

El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.

Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone, ¡Pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?"

El maestro respondió: "La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".

Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño!! ...sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad; otros la crean.

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Del pensamiento a la sabiduría sistémica
     Las especies modifican su ambiente, y ese nuevo ambiente impone nuevas restricciones a los individuos que habitan en él. Estas restricciones se convierten en una presión selectiva puesto que...
  • La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
    El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales...
  • La meditación atenta
    Hay muchas técnicas de Meditación, particularmente me gusta mucho la Meditación Atenta porque ayuda a entrar en un profundo estado de relajación de la mente y el cuerpo. Aquietar la mente, es para...
  • Amar o querer
    Querer es tomar posesión de alguien o de algo, sería como buscar en los demás eso que llena tus expectativas personales de afecto y compañía. Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, sería...
  • Frases que jamás debes decirle a tu hijo
    Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos...
Publicidad