Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

col ag

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: 

—¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 

—No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda." 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Una mujer llamada Venezuela
    Venezuela una mujer maltratada, esa que tiene un marido alcohólico, machista que llega a diario a insultarla. Venezuela esa mujer maltratada que después que el marido le pega, le promete que no...
  • Ateísmo, amor y justicia en el pensamiento de Emmanuel Levinas.
    En este libro el autor examina dos obras fundamentales de Emmanuel Levinas, Totalidad e Infinito y De otro modo que ser, o más allá de la esencia. En él se intenta pensar, junto al filósofo judío,...
  • Cielomoto, un
    ¿Alguna vez has escuchado un estruendo que parece venir del cielo, pero no hay nubes ni tormentas a la vista? ¿Te has preguntado qué puede causar ese ruido tan fuerte y misterioso? Si es así, quizás...
  • Armonía
     Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.
  • Frases que jamás debes decirle a tu hijo
    Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos...
Publicidad