Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

col ag

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: 

—¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 

—No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda." 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Los frutos secos pueden hacer mucho por nuestra salud
    Los frutos secos son alimentos que se caracterizan por tener menos del 50% de agua en su composición y por ser ricos en nutrientes, especialmente en grasas insaturadas, proteínas, fibra, minerales,...
  • Tu imaginación sí cambia el mundo
     Un reciente estudio del Instituto Karolinska en Suecia demostró que nuestra imaginación afecta cómo experimentamos el mundo. Lo que imaginamos, escuchamos o vemos en nuestra cabeza puede...
  • Hay que respirar bien para sentirte bien
    La respiración es una función vital que nos permite obtener el oxígeno que necesitamos para vivir y eliminar el dióxido de carbono que producimos como desecho. Sin embargo, la forma en que...
  • ¿Barcos Fantasmas? El misterio del Pacífico
    Los barcos fantasmas son naves que, según la leyenda, vagan por los mares sin rumbo ni tripulación, a veces con signos de violencia o tragedia. Algunos son considerados presagios de mala suerte,...
  • La esencia antes que la apariencia
    Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.
Publicidad