Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

col ag

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: 

—¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 

—No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda." 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Hermes Ramirez: Predicciones 2016 (Completas)
    A nuestros lectores, les presentamos las predicciones que Hermes "El iluminado de Latinoamérica" presentó en el programa Especial de Predicciones 2016  por el canal Televen. Aunque algunas...
  • El Tunel del amor de Kleven en Ucrania
    El Túnel del amor de Kleven en Ucrania es uno de los lugares más románticos y fotogénicos del mundo. Se trata de un tramo de vía ferroviaria de unos tres kilómetros que atraviesa un bosque y que...
  • ¿Cómo conquistar a un Escorpio?
    Los Escorpio son personas intensas, apasionadas y misteriosas, que no se dejan seducir fácilmente. Sin embargo, con paciencia, respeto y sinceridad, puedes ganarte su confianza y su corazón. Aquí te...
  • Libertad
    ¨Y ¿qué hay sobre la libertad? No existe mayor libertad que ser aquello para lo que estamos destinados. No existe mayor libertad que liberarse de las expectativas de los demás, que ser capaces de...
  • Diez ladrones de tu energía
    Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza...
Publicidad