Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

col ag

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: 

—¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 

—No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda." 

 

 

Redacción Paraelespiritu.com | instagramxfacebookyoutubetiktokwww 

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • La Sanación desde la Conciencia (I)
    Somos seres holístico conformado por cuerpo, mente, emociones y espíritu. Necesitamos tener una actitud mental positiva hacia nosotros mismos y hacia los demás, esto nos permite tener las emociones...
  • La Vida - Osho -
    Osho hace referencia a la persistente creencia de que la vida tiene un principio y un final previamente determinado con sus paradas programadas. 
  • ¿Preocupada por tu cuerpo? No te pierdas estas claves para cuidarlo en vacaciones
    Las vacaciones son un momento ideal para relajarse, desconectar y disfrutar de la vida. Pero también pueden ser una oportunidad para cuidar tu cuerpo y sentirte mejor contigo misma. No se trata de...
  • Soledad Vs Desolación
    Frecuentemente pensamos, hablamos o nos preocupamos por este tema, pero esto no significa necesariamente que reflexionamos  al respecto. En esta oportunidad se trata de aproximarnos a estos...
  • El Portero del prostíbulo (Reflexión)
    No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? 
Publicidad