Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Frases que jamás debes decirle a tu hijo
Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos... -
Belleza desde la cripta: Los esqueletos enjoyados de Europa
Los esqueletos enjoyados de Europa son una colección de restos humanos decorados con oro, plata, piedras preciosas y telas finas. Estos esqueletos fueron venerados como santos y reliquias en varias... -
Tips para decorar casas pequeñas
Las casas pequeñas pueden ser un desafío para la decoración, pero también una oportunidad para aprovechar el espacio y crear ambientes acogedores, funcionales y con estilo. No importa si se trata de... -
Marihuana...
La marihuana (cannabis) ha sido usada por el hombre desde hace más de 4000 años, desde las primeras fases de la medicina y la farmacología, cuando los seres humanos comenzaron a usar plantas por sus... -
Viéndose a si mismo (Reflexión)
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos...