No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Las 4 Leyes de la Espiritualidad
En el artículo anterior hemos hecho una introducción al tema de las 4 Leyes Espirituales que se enseñan en la India. Entre otras cosas hemos dicho que nunca llegan por casualidad,... -
Las arterias: Responsables de tu migraña
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso y recurrente que suele afectar a un lado de la cabeza y que se acompaña de otros síntomas como náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y al sonido, y... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
El misterio de las rocas viajeras del Valle de la Muerte
En el corazón del desierto del Mojave, en California, se encuentra el Valle de la Muerte, un lugar conocido por sus extremas condiciones climáticas y paisajes desolados. Sin embargo, uno de los... -
Yoga para niños
El Yoga para niños es una excelente manera de aumentar la flexibilidad y hacer ejercicio. Otro de los beneficios para los niños es el hecho de que muchos de ellos retienen energía nerviosa, y el...