Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
Mineralogía: Ambar
Antes que nada hay que indicar que el ámbar no se trata de una piedra, sino de una resina fosilizada de árboles coníferos (como el Pino), del periodo oligoceno, por ello en ocasiones... -
¿Son envidiosos los perros?
La envidia es una emoción compleja que a menudo asociamos con los humanos. Sin embargo, los estudios recientes sugieren que nuestros amigos caninos también pueden experimentar esta emoción. Pero,... -
Mineralogía: Granate
Los persas utilizaban el granate contra los rayos y la fiebre. Como amuleto era muy apreciado para ellos, lo llamaban “León granate”, ya que consideraban que esta gema era la sangre petrificada de...