El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Cómo blanquear los dientes con productos naturales
Los dientes blancos son un signo de salud y belleza, pero con el tiempo pueden perder su brillo por el consumo de ciertos alimentos y bebidas, el hábito de fumar, el envejecimiento o la falta de... -
Mineralogía: Ojo de Tigre
Los soldados romanos usaban ojos de tigres grabados con símbolos para protegerse durante las batallas. Eran piedras muy codiciadas por los ladrones que, entre otras cosas, les aseguraban el éxito en... -
El Muro (Reflexión)
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se... -
La grulla y el cangrejo (Reflexión)
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza. -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no...