Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de la montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El Muro (Reflexión)
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se... -
Aproximación a la Cábala
La Sabiduría de la Cábala: El estudio de la Cábala está envuelta en varias dificultades. Dicha ciencia se concentra en la dimensión espiritual y abstracta, para tratar sobre temas... -
Feng Shui y La Navidad. Dos tradiciones
Pocas personas asociarían de entrada la celebración de la Navidad y el Feng Shui. Son dos tradiciones diferentes, pero que tienen muchos elementos en común a la hora de plantear sus objetivos. En... -
Pediluvio Iónico
Una mala alimentación con nutrientes de baja calidad el estrés, la falta de ejercicio, son costumbres e influencias que hacen que el cuerpo acumule toxinas dañinas para su normal... -
La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales...