Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Hermes Ramirez: Predicciones 2016 (Completas)
A nuestros lectores, les presentamos las predicciones que Hermes "El iluminado de Latinoamérica" presentó en el programa Especial de Predicciones 2016 por el canal Televen. Aunque algunas... -
El estrés aumenta el riesgo de padecer diabetes
La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de los niveles de azúcar en la sangre debido a una deficiencia o resistencia a la insulina, la hormona que regula el... -
Acercamiento a la Wicca
La Wicca, según Perla Crespo, especialista y practicante de este culto, es una religión sin dogma con creencia meta religiosa que tiene como padre a Gerald Gardner, que sistematizó los... -
Reflexiones sobre el Amor
Me permito hacer algunas reflexiones sobre el amor de parejas (eros), por supuesto sin ser un erudito en la materia y respetando y disculpandome antes quienes si. -
Mineralogía: Granate
Los persas utilizaban el granate contra los rayos y la fiebre. Como amuleto era muy apreciado para ellos, lo llamaban “León granate”, ya que consideraban que esta gema era la sangre petrificada de...