Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
6 Buenas razones para tomar vino
El vino es una de las bebidas más antiguas y populares del mundo. Además de su sabor y aroma, el vino tiene muchos beneficios para la salud, siempre que se consuma con moderación. En este artículo... -
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección... -
Respiración Pranayama
Un tema muy importante para la vida taoista, es la respiración. En Oriente la respiración se considera una ciencia. La China tiene kigong y la India su Pranayama, pero el mundo occidental ni... -
La semilla
"La semilla no puede saber qué va a suceder, la semilla nunca ha conocido la flor. Y la semilla no puede siquiera creer que tiene el potencial de convertirse en una hermosa flor. El camino es largo,... -
El secreto de la felicidad, según 17 pensadores
La felicidad es una de las aspiraciones más universales y profundas del ser humano. Todos queremos ser felices, pero ¿qué significa realmente la felicidad? ¿Cómo se puede alcanzar? ¿Depende de...