Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Niveles de verdad
Hoy quería hablarle de la importancia de cuidar lo que decimos y hacemos. En estos momentos que estamos viviendo, donde tenemos diferentes formas de ver las cosas y por lo tanto de... -
Estos alimentos pueden ayudarte a ser más inteligente
La Universidad de Oxford constata que la vitamina B12 previene la atrofia cerebral y el deterioro en la función cognitiva, principal causa de Alzheimer. Aquí cinco alimentos que debes incluir en tu... -
Sé un maestro y no un consejero
Había una vez una niña que se sentía sola, su mamá siempre estaba trabajando y sus dos hermanos mayores jugaban ellos dos, la hermana mayor estaba ocupada ayudando a su mamá y el hermanito menor era... -
Sanando desde la conciencia
Somos seres holísticos conformado por cuerpo, mente, emociones y espíritu. Necesitamos tener una actitud mental positiva hacia nosotros mismos y hacia los demás, esto nos permite tener las emociones... -
Zona de Confort
De niños escuchamos, tal vez de nuestros padres, que en la vida había que trabajar duro y no "perder" tiempo soñando; y si bien es cierto que, no podemos culparlos por enseñarnos esto porque...