Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Nuestro cerebro determina cómo percibimos la realidad
La realidad es una construcción subjetiva que depende de cómo nuestro cerebro interpreta las señales que recibe del mundo exterior. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestro cerebro lo... -
Mineralogía: Amatista
La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años. Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre... -
Soledad Vs Desolación
Frecuentemente pensamos, hablamos o nos preocupamos por este tema, pero esto no significa necesariamente que reflexionamos al respecto. En esta oportunidad se trata de aproximarnos a estos... -
Consejos para cuidar tu mascota en Navidad
La Navidad es una época de celebración y alegría, pero también puede ser un tiempo estresante para nuestras mascotas. Los cambios en la rutina, las decoraciones y, especialmente, los ruidos fuertes... -
Los perros sienten el dolor de las personas y buscan aliviarlo
Los perros son los mejores amigos del hombre, y no solo por su lealtad y compañía, sino también por su capacidad de empatizar con nosotros. Diversos estudios han demostrado que los perros pueden...