Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Del pensamiento a la sabiduría sistémica
Las especies modifican su ambiente, y ese nuevo ambiente impone nuevas restricciones a los individuos que habitan en él. Estas restricciones se convierten en una presión selectiva puesto que... -
¿Cómo prevenir las malas energías?
Hace ya tiempo comencé a escuchar la idea de que existen los llamado espiritus burlones y se me hacía muy curiosa la concepción de espíritus que se dedicaran a burlarse de otros espíritus o de... -
Una mujer llamada Venezuela
Venezuela una mujer maltratada, esa que tiene un marido alcohólico, machista que llega a diario a insultarla. Venezuela esa mujer maltratada que después que el marido le pega, le promete que no... -
Tiempo
El momento presente este instante, es perfecto. Quien se queja lo hace porque se va a otro tiempo, pasado o futuro. El tiempo nos hace lo que somos, un conjunto de creencias y experiencias... -
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar...