En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Los Dos monjes Budistas (Reflexión)
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una... -
Mineralogía: Cuarzo o cristal de roca.
Durante mucho tiempo se creyó que el cristal de cuarzo en realidad se trataba de hielo o agua petrificados, por lo que se utilizaba en rituales para atraer la lluvia. En los misteriosw Eulisinos se... -
La Compasión
La compasión es un estado mental, lo contrario a violencia o agresión. Es una emoción trabajable a través de la inteligencia emocional, basándose en la empatía, y que tiene como finalidad alcanzar... -
Las Constelaciones Familiares
Las constelaciones familiares son una técnica terapéutica que busca revelar y resolver los conflictos, traumas y lealtades que se transmiten de generación en generación en el seno de una familia. Se... -
La meditación atenta
Hay muchas técnicas de Meditación, particularmente me gusta mucho la Meditación Atenta porque ayuda a entrar en un profundo estado de relajación de la mente y el cuerpo. Aquietar la mente, es para...