En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Culpable
Sentirse culpable de algo tiene serias consecuencias sobre nuestras vidas, opacan nuestra visión del mundo, nos hace llevar pesadas cargas que complican nuestro andar y nos colocan en una de las... -
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección... -
¿Preocupada por tu cuerpo? No te pierdas estas claves para cuidarlo en vacaciones
Las vacaciones son un momento ideal para relajarse, desconectar y disfrutar de la vida. Pero también pueden ser una oportunidad para cuidar tu cuerpo y sentirte mejor contigo misma. No se trata de... -
Entérate cómo incrementar el placer sexual haciendo pilates
Más allá de un ambiente seductor (música, velas y aromas), el estímulo de caricias y besos, el ejercicio es un factor que no solo puede inducir al deseo, fortalece el placer dentro de las relaciones... -
El Muro (Reflexión)
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se...