Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello. -
La obesidad puede reducir las expectativas de vida
La obesidad es una condición que se caracteriza por un exceso de grasa corporal que puede afectar negativamente la salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es una epidemia... -
El poder "limitado" de las frutas
Hola mis panas FITNESS, Como siempre les recomiendo lo MEJOR y lo que me ha servido a lo largo de mi carrera, en esta búsqueda del cuerpo "IDEAL", hay que probar muchas cosas porque hay muchos... -
La Importancia de la Mirada Sistémica en La Organización
Para comenzar la presente reflexión es preciso resaltar que las organizaciones son sistemas, conformados a su vez por sub sistemas que interactúan entre sí. -
Indecisiones
Las disyuntivas en nuestros caminos son cosa de todos los días, mayormente no es complicado elegir entre tomar el camino de la derecha o el de la izquierda, siempre y cuando ambos nos...