En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Tips para que la energía positiva circule en tu Automovil o Carro
Los vehículos son una de las posesiones más valiosas y útiles que tenemos, pero también pueden ser objeto de envidia, mal de ojo o mala vibra por parte de otras personas. Estas malas energías pueden... -
La Sanación desde la Conciencia (II)
Sanación y Curación... Son dos términos que parecieran que significan lo mismo, mas no necesariamente es así. Curación es el proceso de restauración de la salud de un organismo desequilibrado,... -
Los riesgos de dejar de escribir a mano
Escribir a mano es una habilidad que se ha practicado durante siglos, pero que en la actualidad parece estar en peligro de extinción. Con el avance de las nuevas tecnologías, cada vez más personas... -
El Día de tu Cumpleaños por Feng Shui
Nuestro Cumpleaños es un día especial, para nosotros y familiares es el Día mas Importante del año este día es cuando comienzas un nuevo ciclo de vida, por tanto es cuando comienza tu año en manera... -
Las dos espadas de Dios: Antecedentes teológicos del estado de excepción
Un mismo tema en dos autores del siglo XIV es el núcleo de este libro de Mario Di Giacomo. Egidio Romano y Jacobo de Viterbo son, ambos, religiosos agustinos, convencidos de que la Iglesia debe...