Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Cinco alimentos que embellecen
La belleza no solo depende de los productos cosméticos que usamos, sino también de los alimentos que consumimos. Una dieta equilibrada y variada puede aportarnos nutrientes esenciales para cuidar... -
Ritual de Solsticio de Invierno y Espíritu de la Navidad (Parte 3)
Para esta última parte, se realiza una oración de bienvenida al Espíritu de la Navidad, con la cual se cierra el ritual. -
La hidratación tiene que ser primordial para el ser humano
El agua es un nutriente esencial para la vida y el componente más abundante de nuestro cuerpo. Sin embargo, a menudo no le damos la importancia que merece en nuestra alimentación y en nuestras guías... -
Vivir mucho
No se trata de vivir muchos años, se trata de vivir mucho los años que tienes, que por cierto son inciertos y a veces parecen pocos. Desde este espacio se ha insistido en que lo más importante es... -
Ateísmo, amor y justicia en el pensamiento de Emmanuel Levinas.
En este libro el autor examina dos obras fundamentales de Emmanuel Levinas, Totalidad e Infinito y De otro modo que ser, o más allá de la esencia. En él se intenta pensar, junto al filósofo judío,...