Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Cómo conquistar a un Virgo?
Las personas virgo son aquellas que nacieron entre el 23 de agosto y el 22 de septiembre, y se caracterizan por ser perfeccionistas, analíticas, prácticas y ordenadas. Son muy exigentes consigo... -
Árboles "Disfrazados de Dioses" para Salvar el Bosque
En el estado de Bihar, en el este de India, una iniciativa única está ayudando a proteger los árboles de la tala indiscriminada. A través de una tradición tribal llamada Madhubani, los artistas... -
El petróleo, el ambiente y la sociedad venezolana
Los avances científicos, tecnológicos y el descubrimiento del petróleo como una extraordinaria fuente de energía, han tenido repercusión en los intereses, cultura, en la forma como se... -
Cómo la tecnología está consiguiendo que dejemos de mirarnos a los ojos
Un día, Pat Christen tuvo una inquietante llamada de atención sobre las consecuencias que estaba teniendo la tecnología para su vida y su familia. -
Estructuras cerebrales originan la espiritualidad
La espiritualidad humana, esa capacidad de experimentar sensaciones de trascendencia, divinidad y conexión con algo más grande que nosotros mismos, tiene su origen en estructuras específicas del...