Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de la montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Aplicando los principios energéticos en nuestra vida (II)
En este artículos compartiremos: El Principio de Contaminación, Principio de Control, Principio de Limpieza y Energización, Principio de Reacción Radical, Principio de Conductividad o Receptividad... -
Dolor, Aceptación y Amor
La mayoria de nosotros utilizamos el dolor como una excusa para hacernos victimas o victimarios ante una determinada situación que nos afecta. Perdidas soblimes e inesperadas como: -
Gente Feliz, Gente Productiva...
Cuando una persona está haciendo lo que le gusta hacer, siente gozo, satisfacción, su creatividad aumenta y es capaz de aportar resultados y soluciones inesperadas. -
El Portero del prostíbulo (Reflexión)
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? -
TAI CHI CHUAN: un arte marcial interno
La primera vez que escuché hablar del Taichi, fue hace muchos años en un congreso de Análisis transaccional en Barquisimeto, recuerdo estaba en una de ponencia donde se hablaba sobre el...