Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Exhiben en Japón presuntos restos de un demonio acuático (Fotos)
En un evento que ha capturado la atención tanto de los entusiastas del folclore como de los curiosos, un museo en Japón ha comenzado a exhibir lo que se cree son los restos momificados de un demonio... -
5ta Feria de Tradiciones Antiguas 2015 en Caracas
Organizada por la directiva de la Unión Neopagana Venezolana, en colaboración con espacio radial Nota Diplomática, la FTA es un esfuerzo mancomunado en el que participan profesionales de... -
Lo que quiero y lo que hago II
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e... -
Tu lámpara de noche afecta tu humor
Muchas personas tienen el hábito de leer, ver la televisión o usar el móvil antes de dormir, con una lámpara de noche encendida. Sin embargo, ¿sabías que esta práctica puede tener efectos negativos... -
La obsesión con el espejo y los defectos
El espejo es un objeto que nos permite ver nuestro reflejo, y que puede ser una fuente de satisfacción o de insatisfacción con nuestra imagen física. Mirarse al espejo es una conducta normal y...