El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Lo que quiero y lo que hago I
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e... -
Descifran el Manuscrito de Voynich: Un Enigma Resuelto
El Manuscrito de Voynich, conocido como uno de los textos más misteriosos del mundo, ha desconcertado a historiadores, criptógrafos y lingüistas desde su descubrimiento en el siglo XIX. Este... -
Perlas para el camino
Cuando alguien me “quite algo” o pierda algo... Lo agradeceré, por ayudarme a recordar que no soy lo que he perdido. -
¿Cómo prevenir las malas energías?
Hace ya tiempo comencé a escuchar la idea de que existen los llamado espiritus burlones y se me hacía muy curiosa la concepción de espíritus que se dedicaran a burlarse de otros espíritus o de... -
Ritual de Solsticio de Invierno y Espíritu de la Navidad (Parte 3)
Para esta última parte, se realiza una oración de bienvenida al Espíritu de la Navidad, con la cual se cierra el ritual.