Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
Importancia de la respiración consciente
Respirando nos conectamos con el aquí y el ahora, la respiración consciente nos lleva a nutrir a todo nuestro físico y energético. -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
Lo mejor para usted
Juan salió de su casa dispuesto comerse una rica ensalada que había degustado el mes pasado en el Restaurant Lo Mejor para Usted. Al llegar fue recibido por un amable mesonero. Juan no... -
Mercurio Retrógrado: Más Allá del Caos
Cuando Mercurio, el planeta de la comunicación y el pensamiento, entra en su fase retrógrada, el mundo parece sumergirse en un torbellino de malentendidos, fallas tecnológicas y retrasos.