Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Cómo disfrutar de la soledad
La soledad es una experiencia subjetiva que implica sentir una falta de conexión o afecto con los demás. Aunque muchas veces se asocia con sentimientos negativos como tristeza, ansiedad o depresión,... -
No te pierdas estos 15 efectivos hábitos para evitar la gripe
La gripe es una enfermedad infecciosa causada por un virus que afecta al sistema respiratorio. Los síntomas más comunes son fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolor de cabeza,... -
Kintsugi el arte japonés de arreglar lo roto con oro
¿Qué hacer cuando se rompe una pieza de cerámica? ¿Tirarla a la basura, pegarla con un adhesivo invisible o repararla con un material precioso? La última opción es la que propone el kintsugi, una... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. -
Su fortuna cifrada mediante una brújula
Se percatara de que saber conjugar correctamente los elementos constituye el ABC del Feng Shui. Para poder adoptar la medida oportuna ante diferentes configuraciones del espacio vital,...